
La expedición Valsebike KTM Tierra del Fuego deja atrás la Patagonia verde para adentrarse en la estepa argentina: kilómetros infinitos, frío intenso y una de las etapas más diferentes del viaje.
El noveno día marcó un cambio radical en el paisaje.
Después de jornadas rodeadas de bosques, montañas y valles, la expedición entró de lleno en otra Patagonia.
La etapa llevó al grupo hasta Gobernador Gregores, en plena estepa argentina.
Un territorio completamente distinto a lo visto hasta ahora.
Aquí desaparecen los árboles, las montañas cercanas y el verde intenso.
En su lugar aparece algo igual de impactante: llanuras infinitas.
Kilómetros y kilómetros sin prácticamente nada alrededor.
Sin casas, sin cultivos, sin referencias.
Solo carretera, viento y horizonte.
La jornada fue larga, superando los 380 kilómetros, pero con una particularidad que define este tipo de terreno:
Prácticamente sin curvas.
Una carretera recta, constante, donde la sensación de distancia se multiplica.
Una conducción diferente, más mental que técnica.
Si hay algo que marcó esta etapa fue el frío.
Temperaturas bajas durante toda la jornada, llegando a rozar los 4 grados en algunos momentos.
A pesar del equipamiento, el frío se hace notar, especialmente en trayectos largos y expuestos.
Es, sin duda, uno de los grandes desafíos de esta parte del viaje.
El contraste con los días anteriores es total.
De la vegetación densa y los paisajes de montaña…
a la inmensidad seca y abierta de la estepa.
Dos caras de un mismo territorio.
Dos formas muy diferentes de entender la Patagonia.
El grupo llegó a Gobernador Gregores, una pequeña localidad que sirve como punto de parada en medio de esta inmensidad.
Un lugar sencillo, auténtico y muy representativo de la vida en esta zona.
Aquí, el ritmo cambia.
Más tranquilo, más local, más real.
El destino del día fue Gobernador Gregores, una pequeña localidad situada en la provincia de Santa Cruz, en plena Patagonia argentina.
Fundada en la década de 1920, esta localidad nació como punto estratégico para la ganadería ovina, una de las actividades tradicionales de la región. Durante años, su economía ha estado ligada a las grandes estancias y al trabajo en condiciones duras, marcado por el aislamiento y el clima extremo.
Hoy sigue siendo un lugar de paso clave en la famosa Ruta 40, la carretera más mítica de Argentina, que atraviesa el país de norte a sur y conecta algunos de los paisajes más remotos del continente.
Aquí, la vida se siente diferente.
Pocos habitantes, grandes distancias y una tranquilidad absoluta que contrasta con el ritmo de cualquier ciudad.
Un punto en el mapa que refleja perfectamente lo que es esta parte de la Patagonia:
inmensa, dura… y auténtica.
El grupo continúa fuerte, adaptándose a cada cambio del entorno.
Cada etapa es diferente.
Cada día suma una experiencia nueva.
Y aunque el paisaje haya cambiado por completo, el objetivo sigue siendo el mismo.
Seguimos contando la aventura día a día desde la expedición Valsebike KTM Tierra del Fuego.