
La expedición Valsebike KTM Tierra del Fuego abandona Pucón para cruzar por primera vez la frontera hacia Argentina y recorrer una de las carreteras más míticas de la Patagonia: la Ruta de los Siete Lagos, hasta llegar a San Carlos de Bariloche.
El segundo día de la expedición comenzó temprano. Después de la primera toma de contacto con las motos en el volcán Villarrica, el grupo tenía muchas ganas de empezar realmente la ruta y empezar a sumar kilómetros hacia el sur.
La salida desde Pucón volvió a dejar claro lo especial que es este lugar. Las calles, el ambiente y sobre todo la gente sorprenden por su amabilidad. Es uno de esos sitios donde todo parece funcionar a otro ritmo.
La mañana comenzó con algo de lluvia ligera al salir de la ciudad, pero pronto el clima empezó a abrirse y permitió disfrutar de la conducción.
La primera gran etapa de la expedición tenía como objetivo cruzar la cordillera y entrar en Argentina.
Los pasos fronterizos en esta zona suelen ser bastante controlados, especialmente por el movimiento de productos entre países, pero todo el proceso transcurrió con normalidad.
A partir de ese momento el paisaje empezó a cambiar. La Patagonia argentina ofrece una sensación diferente: grandes espacios abiertos, carreteras largas y una inmensidad que se percibe desde el primer momento.
Uno de los momentos más especiales de la jornada fue recorrer la conocida Ruta de los Siete Lagos, una carretera legendaria de la Patagonia que conecta paisajes espectaculares entre montañas, bosques y enormes lagos de origen glaciar.
Es una carretera que invita a disfrutar de la conducción. Curvas suaves, buen asfalto y una fluidez constante que permite rodar con comodidad mientras el paisaje cambia constantemente alrededor.
Incluso con algunos tramos húmedos por la lluvia, la adherencia del asfalto sorprendió por lo buena que es. La sensación de seguridad sobre la moto fue total durante toda la etapa.
El destino del día fue San Carlos de Bariloche, una de las ciudades más conocidas de la Patagonia argentina.
Bariloche tiene una historia muy particular. Gran parte de su arquitectura está inspirada en construcciones alpinas y europeas, especialmente suizas y centroeuropeas, lo que le da un aspecto muy diferente al de otras ciudades de Sudamérica.
Las casas de madera, los edificios con tejados inclinados y el ambiente general recuerdan mucho a pueblos de los Alpes.
Otro de los grandes protagonistas de la ciudad es el chocolate. Bariloche es famosa en toda Argentina por sus chocolaterías, que forman parte de la identidad del lugar.
Después de esta primera gran etapa, el grupo empieza a encontrar su ritmo. La conducción es fluida, cómoda y sin incidencias.
Gran parte de esa tranquilidad viene también del trabajo de Cristian y el equipo de Toro Sucio Motos, que acompañan la expedición y conocen perfectamente estas rutas. Su experiencia en la zona hace que todo el viaje sea mucho más fácil de gestionar.
La dinámica del grupo ya está clara: rodar con seguridad, disfrutar del paisaje y avanzar cada día un poco más hacia el sur.
La siguiente etapa traerá otro cambio importante: volver a cruzar la cordillera de los Andes para regresar nuevamente a Chile.
El clima en la montaña puede ser impredecible. Se espera lluvia durante parte de la jornada, aunque en esta zona suele ser una lluvia suave y constante.
Las temperaturas siguen siendo frescas incluso en verano, moviéndose entre los 15 y 18 grados, pero el equipo va perfectamente preparado para afrontar estas condiciones.
Cada día que pasa la expedición se adentra un poco más en la Patagonia.
Las etapas se van acumulando, los paisajes cambian constantemente y el grupo empieza a sentir que el viaje realmente ha comenzado.
El destino final sigue estando muy lejos, pero cada kilómetro acerca un poco más a ese lugar que da sentido a toda la ruta.
Seguiremos contando la aventura etapa a etapa desde la expedición Valsebike KTM Tierra del Fuego.