
Después de más de 20 horas de viaje desde España, la expedición Valsebike KTM Tierra del Fuego ya está en Pucón (Chile) iniciando una de las rutas en moto más espectaculares del planeta: el camino hacia Tierra del Fuego, junto a los amigos de Toro Sucio Motos de Chile, responsables de la organización de esta aventura.
Después de un largo viaje desde España, por fin comienza la aventura. El punto de partida es Pucón, una de las zonas turísticas más importantes del sur de Chile y uno de esos lugares que parecen diseñados para empezar una gran ruta en moto.
Esta expedición la estamos viviendo junto a Toro Sucio Motos, nuestros amigos en Chile y grandes conocedores del terreno, que han sido los encargados de organizar la ruta y hacerlo todo mucho más fácil desde el primer momento.
Este pequeño pueblo, de unos 20.000 habitantes, está rodeado de naturaleza salvaje: grandes lagos, bosques interminables y el impresionante volcán Villarrica, que domina el paisaje desde prácticamente cualquier punto de la zona. Aquí comienza un viaje que, en los próximos días, recorrerá miles de kilómetros hacia el sur hasta llegar a uno de los lugares más míticos del mundo para cualquier aventurero: Tierra del Fuego.
Llegar hasta aquí no ha sido precisamente corto. El viaje comenzó con el vuelo hasta Madrid, seguido de una larga travesía de más de 13 horas hasta Santiago de Chile.
Tras los trámites de entrada al país y una breve escala, el grupo tomó un nuevo vuelo hasta Temuco, una ciudad situada al sur de Chile. Desde allí todavía quedaba el último tramo del viaje: un transfer por carretera de unos 80 o 90 kilómetros que finalmente llevó al equipo hasta Pucón.
Han sido muchas horas de avión, escalas y poco descanso, pero también muchas ganas acumuladas de empezar esta experiencia.
Pucón tiene algo especial. Sus calles, sus edificios y el ambiente que se respira hacen que el lugar sorprenda desde el primer momento.
Muchas de las construcciones mantienen una arquitectura antigua, con edificios y casas de madera que recuerdan a los primeros asentamientos de la zona. El hotel donde se aloja el grupo es un edificio histórico construido en 1932, situado junto a un enorme lago que durante décadas fue una vía fundamental de comunicación entre pueblos.
En aquella época, barcos de vapor recorrían estas aguas transportando personas y mercancías entre distintos puntos del sur de Chile. Hoy el lago sigue siendo uno de los grandes protagonistas del paisaje.
Tras la llegada y el descanso justo para recuperar algo de energía, llegó el momento más esperado: el primer contacto con las motos.
La tarde se dedicó a subir hacia la zona del volcán Villarrica, uno de los volcanes más conocidos de Chile. Allí el grupo pudo rodar por algunas pistas y aprovechar para ajustar posiciones de conducción, mandos y pequeños detalles importantes antes de comenzar las largas etapas del viaje.
Este primer día sirve para algo fundamental: adaptarse a la moto, al terreno y empezar a sentir la dinámica del grupo antes de que empiece realmente la aventura. Y hacerlo con una ruta organizada por quienes conocen de verdad esta zona marca la diferencia.
Aunque estamos en pleno verano en el hemisferio sur, el tiempo no ha sido especialmente brillante. El día ha amanecido nublado, fresco y con una ligera lluvia, con temperaturas que rondan los 16 o 17 grados.
Pero incluso con ese cielo gris, el entorno deja claro que este viaje va a ser algo especial. Lagos inmensos, bosques profundos y la presencia constante del volcán Villarrica crean un escenario impresionante que anticipa lo que vendrá en los próximos días.
Si hoy ha sido el día de llegada y adaptación, mañana comienza realmente la aventura.
La primera etapa será de aproximadamente 380 kilómetros, cruzando la frontera hacia Argentina y adentrándose poco a poco en la inmensidad de la Patagonia.
A partir de aquí empezará el verdadero viaje: kilómetros de pistas, paisajes salvajes y una experiencia que terminará, si todo va según lo previsto, en uno de los destinos más legendarios del mundo para los viajeros en moto.
Desde Valsebike iremos compartiendo este viaje en forma de diario, contando cada etapa, cada paisaje y cada experiencia que vaya dejando esta ruta.
También queremos agradecer a Toro Sucio Motos por acompañarnos en esta aventura y por estar detrás de la organización de una ruta que promete ser inolvidable.
Porque hay viajes que se recuerdan toda la vida.
Y este acaba de empezar.